LAS VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS EN EL CONO SUR
Uruguay: el Ejército acepta los juicios a militares de
la dictadura
Guillermo Pellegrino MONTEVIDEO. ESPECIAL CLARIN,
ARGENTINA.
Un nuevo capítulo en materia de derechos
humanos parece desatarse en Uruguay. Primero fueron
las declaraciones del presidente Tabaré Vázquez, en
las que resolvió excluir a los altos mandos militares
del amparo de la amnistía vigente para los militares
acusados de violaciones a los derechos humanos. Ayer,
una noticia del semanario Búsqueda señala que el jefe
del Ejército piensa que sería conveniente enjuiciar a
los militares uruguayos en el país, para evitar que se
los juzgue afuera.
"El Jefe del Ejército cree que la única forma que
existe para evitar la extradición de militares a
Argentina es que sean enjuiciados en Uruguay", señala
la tapa de la publicación. Según Búsqueda —que señaló
como origen de la información a una fuente política—,
el comentario del comandante en jefe del Ejército
Carlos Díaz fue a manera de reflexión y en el marco de
una reunión con algunos de los oficiales arrestados.
La revista se comunicó telefónicamente con el jefe del
Ejército quien confirmó la reunión y dijo que "pudo
haber manejado esa afirmación como una reflexión ante
la hipótesis de que finalmente la justicia uruguaya
acceda al pedido argentino" de extradición de los
militares.
En su declaración, Díaz se refería concretamente a los
5 militares y un policía detenidos a la espera de la
extradición solicitada por el juez argentino Guillermo
Montenegro por la causa Plan Cóndor. Se trata de José
Ricardo Arab, José Nino Gavazzo, Ricardo Medina,
Ernesto Rama, Jorge "Pajarito" Silveira Quesada y
Gilberto Vázquez, involucrados directamente en la
detención ilegal de 11 uruguayos y de la argentina
María Claudia García, nuera del poeta Juan Gelman.
A la hipótesis mencionada por Díaz debe agregarse la
preocupación que hay desde hace unos meses en filas
castrenses, y en otros actores de la vida política,
por la consumada extradición a Chile de tres militares
uruguayos implicados en el secuestro y homicidio del
químico chileno Eugenio Berríos, ex agente de la DINA,
la policía secreta de la dictadura de Augusto
Pinochet. Claro que este caso fue radicalmente
distinto ya que el crimen ocurrió en los '90, en plena
democracia.
Según las fuentes consultadas por Búsqueda, "los tres
militares con los que se reunió Díaz recibieron con
'frialdad' las expresiones del Comandante en Jefe".
"Creo que si no se juzga a los militares violadores de
derechos humanos en Uruguay por causa de una ley de
impunidad, se los debe someter a la justicia, para que
solicite las extradiciones por delitos que puedan
haber cometido en el extranjero. Tratándose de delitos
de lesa humanidad, obviamente hay un criterio de
universalidad en la persecución de los mismos para su
juzgamiento", dijo a Clarín Guillermo Payssé,
Coordinador del Serpaj (Servicio de Paz y Justicia).
Payssé también se refirió a las declaraciones del
presidente Vázquez acerca de que los altos mandos
militares de la dictadura quedarán fuera del alcance
de la ley de caducidad de la pretensión punitiva del
Estado, promulgada en 1986 y reconfirmada mediante un
referéndum en 1989.
"La posición de Tabaré no es nueva", dijo Payssé.
"Hace más de un mes, en EE.UU., ya se había
manifestado al respecto. Desde los organismos de
derechos humanos consideramos que los mandos militares
no están dentro de la ley de caducidad por el propio
texto de la ley, y además por la posición jerárquica
que ocupaban, por ser los responsables mediatos de las
acciones de sus subordinados, las hayan conocido o
no", dijo Payssé.
Clarín intentó comunicarse con referentes del sector
militar, pero muchos se negaron a hablar. Quien sí
aceptó dar su opinión sobre las declaraciones del jefe
del Ejército fue el general retirado Oscar Pereira,
autor del libro Recuerdo de un soldado oriental del
Uruguay (2004), en el que el militar asume las culpas
del Ejér cito en el período de la dictadura
cívico-militar.
"De ser real, la de Díaz es una reflexión muy
importante porque, al fin y al cabo determina y acepta
que los militares deben ser juzgados", declaró Pereira
a este diario entre desconfiado y optimista. "Pero por
otro lado —dijo— no me queda claro a través de qué
mecanismo podrían ser hoy juzgados si no se anula la
ley de caducidad, que es lo que corresponde hacer,
para preservar la institucionalidad del país. Este no
es un tema político ni tampoco militar, es un tema de
la sociedad, y creo que al final la sociedad va a
lograr el propósito de derogar o anular esa ley",
declaró el militar retirado.
EL JUEZ DE LA PLATA LEOPOLDO SCHIFFRIN ANALIZA EL JUICIO A MIGUEL ETCHECOLATZ
"No me quería sentar encima de la prueba"
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A partir de las audiencias del juicio por la Verdad, este magistrado
dio el puntapié inicial para que se realizara el juicio contra Miguel
Osvaldo Etchecolatz, que comenzó esta semana.
Por Victoria Ginzberg
En 1999, después de escuchar durante más de un año testimonios de
sobrevivientes y familiares de desaparecidos en el Juicio por la
Verdad, el camarista de La Plata Leopoldo Schiffrin pidió a sus
compañeros del tribunal que el represor Miguel Osvaldo Etchecolatz
fuera citado como sospechoso. Todavía estaban vigentes las leyes de
impunidad. Se trataba de iniciar un camino y forzar una declaración
sobre la invalidez de esas normas. La iniciativa de Schiffrin fue
discutida, rechazada y, finalmente, girada a un juez de primera
instancia para que se investigaran los crímenes que habían conmovido
al juez en las audiencias públicas. Al magistrado le disgustó la
medida, pero ese hecho culminó en el juicio oral contra el ex director
de Investigaciones de la Policía Bonaerense que comenzó esta semana.
Schiffrin cuenta ese proceso y analiza los avances de los expedientes
sobre el terrorismo de Estado. "Tenemos una Justicia tardía, tenemos
que evitar que sea más tardía aún", señala.
En La Plata dicen que esta causa se inició por hartazgo, porque usted
se cansó de escuchar tantos testimonios en el Juicio por la Verdad sin
poder hacer nada, ¿es así?
Es así, sólo que está simplificado. En 1999, cuando ya llevábamos más
de un año de juicio y se veía que la prueba era abrumadora, preparé
con mis colaboradores de entonces una iniciativa dirigida al pleno de
la Cámara que no era una denuncia para que Etchecolatz fuera citado
en declaración indagatoria. No podíamos citarlo como testigo.
Pero era difícil citarlo porque todavía estaban vigentes las leyes de
Punto Final y Obediencia Debida.
Sí, pero más por el espíritu que existía, porque las leyes ya estaban
muy cuestionadas. La ley de Obediencia Debida tenía una parte procesal
que impedía el llamado a indagatoria, pero como estaba derogada, eso
no se aplicaba más. Nada impedía llamarlo por esos hechos. Después, él
podía invocar la ley de Obediencia Debida, que se podía aplicar como
ley penal más benigna.
¿Y luego había que dejarlo libre?
Si él invocaba la Obediencia Debida había que definir si la ley era
válida o nula, por eso nadie lo quería agarrar. En definitiva, hasta
que no hubo una corriente de opinión muy fuerte y avalada
legislativamente, en los tribunales no se dio el paso. El paso se dio
a la rastra de la opinión pública.
¿Usted intentaba iniciar un camino y ver qué pasaba?
Es que la derogación, para mí, fue un gran paso. En la Cámara Federal
de La Plata hubo un gran debate. Las posiciones estaban tan divididas
que al final esto lo decidieron jueces de primera instancia que
actuaron como conjueces y decidieron que esto fuera considerado una
denuncia, que no era tal. Yo me quedé muy lesionado. Estuve tres meses
sin ir a las audiencias. Me empezó a dar vergüenza.
¿Vergüenza porque no lo citaban a Etchecolatz?
En general... que se estuviera acumulando prueba... Me acuerdo que en
un momento en que habíamos ordenado una inspección ocular, un militar
me dijo: "Muy bien, usted acumula una montaña de prueba y después,
¿qué hace con eso?, ¿se sienta encima?" Yo no me quería sentar encima.
Entonces, ahí fue que la mayoría que no quiso tomar indagatoria lo
mandó como denuncia a primera instancia. El juez (Arnaldo) Corazza se
declaró incompetente y fue a Capital Federal, donde quedó en manos del
juez Sergio Torres, que la instruyó bien. Cuando toda la causa 44
(Camps) con sus derivados vuelve a La Plata, llega esta causa, que
estaba a tal punto preparada que ya tenía el pedido de elevación a
plenario. Así, quedó lista después de obstáculos procesales menores y
llegó a ser el primer juicio que se llevó a cabo. Llevó por años la
carátula Schiffrin sobre denuncia, hasta que la cambiaron por
Etchecolatz. Es decir que soy denunciante, pero no en el sentido
clásico de la palabra. Primero por lo que acabo de narrar, pero
también porque es una denuncia que se hizo por obligación del oficio.
Los juicios por la Verdad fueron criticados porque no se podía
condenar a los represores. Las denuncias que salieron de La Plata
demostraron que tuvieron su utilidad, pero ahora que las leyes están
anuladas, ¿siguen teniendo sentido?
Son irreemplazables. Esto funciona como una central de reunión de
información. En realidad, no hemos hecho ni la mitad del trabajo.
Hemos tomado más de mil cien declaraciones. Hay cantidad de casos que
no se conocen. Desaparecidos tenemos contados mil ciento ochenta y una
gran cantidad de ellos son nuevos con relación al Nunca Más. Y todos
los días aparecen nuevos. La capacidad de los juzgados de instrucción
no da para hacer estas cosas. Por esto es como una central de reunión
de información que los fiscales la toman para abrir causas o
enriquecer causas abiertas.
Lo de central de reunión de información suena a la SIDE.
Bueno, no sé cómo llamarla (se ríe). Pero no se olvide que se trata
de información pública a la que se puede acceder por Internet.
Otra denuncia que salió del juicio por la Verdad es la del cura
Cristian Von Wernich, ¿en qué estado está la causa?
Creo que tendría que ser elevada pronto a juicio. Hasta ahora nunca
se juzgó a un miembro de la Iglesia por estos hechos.
Justo ahora que la Iglesia hace esos llamados a la reconciliación.
La reconciliación es una idea que podría tener sentido cuando ambas
partes se han inferido iguales lesiones. Las más de mil declaraciones
y la documentación revelan que los blancos favoritos de la represión
no eran los pocos resistentes armados que podían quedar, sino la masa
de los activistas, por ejemplo, del campo gremial. Los dirigentes
gremiales de base y los estudiantes eran los favoritos. A la Cámara
viene gente muy humilde que nunca tuvo oportunidad de declarar. En
realidad, hay gente de dos tipos: los que agradecen la oportunidad y
dicen que por fin han encontrado un lugar donde los oigan y han podido
vertir sus penas y otros que están enojados que dicen "después de
tantos años y ¿qué pasa..?".
Y los dos tienen razón, ¿no?
Los dos tienen razón. Otra de las cuestiones que se ha comprobado en
estos juicios es la fenomenal desaparición de pruebas. Se supo que se
destruyeron 23 libros de la morgue policial de La Plata que eran
preciosos. El único que sobrevivió lo están usando en el juicio contra
Etchecolatz.
En algunas jurisdicciones los juicios están avanzando y en otras
están estancados. ¿Se puede hacer algo al respecto?
Yo siempre sostuve que hay que dictar una ley especial que obligue a
los jueces a actuar, no digo en términos muy breves, porque no se
puede, pero sí en términos muy claros. Y se debe establecer que si no
se cumple es causa de mal desempeño. Además se necesitan reglas para
agilizar algunos actos procesales, como las apelaciones.
Es que se trata de delitos imprescriptibles, pero se corre el riesgo
de no hacer los juicios y de que se mueran los represores y las
víctimas.
Claro. Cuando hay buena voluntad, por ejemplo en La Plata, los jueces
mandan incidentes de apelación y siguen instruyendo la causa. Pero,
para mí, tiene que haber una ley que obligue a los jueces a actuar. Yo
llevé un proyecto a (el presidente Néstor) Kirchner cuando se reunió
con la Comisión Provincial por la Memoria, al inicio de su mandato.
Fui como consultor de la Comisión y lo llevé, pero hasta ahora no pasó
nada.
¿El destino de las causas termina dependiendo de la buena voluntad de
los jueces?
No puede ser que dependa de la buena voluntad de los jueces. Muchos
dicen que no se puede establecer reglas especiales. Pero también está
esta circunstancia: acá hubo una sistemática denegación de Justicia
por 20 años. No sigamos atrasando el procedimiento. En Buenos Aires y
La Plata más o menos camina, pero en el interior...
¿Cómo evalúa el accionar de los jueces en general?
Está el problema genérico que tiene siempre una corporación
burocrática con un pasado ligado a la antigua república oligárquica.
Hoy hay muchos hombres nuevos, que no pertenecen a ese sector social,
pero aún así, el espíritu general es estar ligado a esa vieja
república no del todo desaparecida. Pero es una corporación en
transición. Yo quisiera que este momento crucial fuera de reflexión.
Ya que la judicatura está respondiendo en la forma que la Justicia
reclama, que las medidas legislativas también puedan impulsarlo.
¿Por qué es un momento crucial?
Si estos juicios no se hacen ahora y con cierta premura no se hacen.
Tenemos una Justicia tardía, tenemos que evitar que sea más tardía
aún. Hay desaparición de pruebas, testigos muertos.
¿Por qué cree que ahora surge un grupo que defiende públicamente la dictadura?
Porque empezó a verse que la lucha contra la impunidad produce
algunos resultados. Y eso conmueve la estructura de autojustificación
complaciente que subsistió tantísimos años.FIN.
Justicia Ya en La Plata
Comunicado de Prensa
8 de junio de 2006
Etchecolatz en el banquillo
COMIENZA EL PRIMER JUICIO CONTRA UN REPRESOR DESDE LA NULIDAD DE LAS LEYES DE IMPUNIDAD
Es la culminación de una causa que investigó ocho casos de secuestros, torturas y homicidios cometidos durante la última dictadura. El imputado es el ex Director de Investigaciones de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Miguel Osvaldo Etchecolatz. El juicio oral y público se hará en La Plata desde el 20 de junio, y se prevé que declaren más de 130 testigos.
El 20 de junio comenzará en La Plata el juicio oral y público al represor Miguel Osvaldo Etchetolatz, por su responsabilidad en casos de secuestros, torturas y homicidios cometidos durante la última dictadura militar. El expediente se inició en 1999, pero será la primer causa que llega a juicio desde la anulación definitiva de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, obtenida tras años de lucha popular de organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, gremiales y políticas, familiares y víctimas directas del terrorismo de Estado.
Etchecolatz —ex Director de Investigaciones de la Policía provincial durante la dictadura— tendrá que responder por su responsabilidad en el homicidio calificado de Diana Esmeralda Teruggi; la privación ilegal de la libertad, torturas y homicidio de Patricia Dell'Orto, Ambrosio De Marco, Nora Formiga, Elena Arce y Margarita Delgado; y la privación ilegal de la libertad y torturas de Nilda Emma Eloy y Jorge Julio López.
Los organismos nucleados en el espacio "Justicia Ya en La Plata" participarán activamente del juicio, que durará al menos tres meses, durante los cuales declararán cerca de 130 testigos. En la querella actuarán abogados de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, HIJOS La Plata, Liberpueblo, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, CEPRODH, APDH La Plata, Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ), CODESEDH y FIDELA.
La historia de la causa
Este expediente se inició en 1999, a partir de una serie de casos de violaciones a los derechos humanos perpetrados durante la dictadura pero que nunca habían sido investigados ante la Justicia. Los primeros datos surgieron de testimonios brindados en el Juicio por la Verdad de La Plata, y tomaron forma de denuncia penal cuando la Cámara Federal de La Plata los remitió a un juzgado de primera instancia para iniciar la investigación.
La causa en sí es fragmentaria en cuanto a los hechos que toma, y limitada en cuanto a la investigación integral del aparato represivo ilegal instaurado durante la última dictadura. No obstante, el contexto en el cual se inició estaba marcado por la vigencia de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, que convalidaron la impunidad de los genocidas argentinos hasta el 2003. En aquel marco, los organismos de Derechos Humanos nos presentamos como querellantes e impulsamos la causa, que constituía uno de los pocos caminos abiertos en el ámbito de la Justicia para avanzar en la investigación.
Sin embargo, el expediente estuvo paralizado durante varios años —pese a la cantidad de elementos de prueba que ya estaban reunidos en la causa— fundamentalmente por conflictos de competencia entre distintos jueces de La Plata y Buenos Aires. Recién en 2004, con Etchecolatz ya procesado por la justicia federal de Buenos Aires, la causa volvió a recaer en el mismo lugar en donde se había originado: el Juzgado Federal Nº 3 de La Plata, a cargo del juez Arnaldo Corazza, que a fines del 2005 dio por clausurada la etapa de instrucción.
Todos los genocidas, por todos los compañeros
El juicio oral contra el represor Etchecolatz abarca unos pocos hechos no conectados directamente entre sí. La investigación no los inserta en el circuito de centros clandestinos de detención ni abarca la estructura represiva en su totalidad, a diferencia del enfoque integral que promovemos desde "Justicia Ya en La Plata", que implica que todos los genocidas respondan judicialmente por todos los compañeros víctimas del terrorismo de Estado.
Consideramos que el camino hacia la Verdad y la Justicia por los crímenes de la dictadura debe partir de la investigación integral del aparato represivo, enmarcando siempre los hechos en el plan sistemático de eliminación de personas implementado por la dictadura militar.
No obstante, los organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, familiares y víctimas directas que componemos este espacio consideramos que es importante participar de este proceso, el primero en llegar a la etapa oral desde que la lucha popular consiguió la inconstitucionalidad y anulación de las leyes de impunidad, y que alcanza los delitos que constituyeron el núcleo del accionar represivo: el secuestro, la tortura y el homicidio.
El juicio oral contra Etchecolatz que comenzará el 20 de junio será el primer paso en el largo camino que falta recorrer para lograr el Juicio y Castigo a todos los culpables del terrorismo de Estado.
Convocatoria al acto de “Justicia Ya en La Plata”
Consideramos que es importante la presencia de todos durante el juicio oral al represor Etchecolatz. Estaremos informando el lugar, pues todavía no está definido el sitio en donde tendrá lugar el juicio.
Asimismo, convocamos al acto y conferencia de prensa que tendrán lugar el mismo día de inicio de las audiencias orales y públicas, el próximo 20 de junio a las 10 hs, en lugar a confirmar.
Nos reuniremos bajo la consigna “Juicio a todos los genocidas. Condena por todos los compañeros. Empezamos con Etchecolatz”.
JUSTICIA YA EN LA PLATA
8 de junio de 2006
JUSTICIA YA EN LA PLATA está integrado por:
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) La Plata
Asociación Anahí
Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos (AEDD)
Central de Trabajadores Argentinos (CTA) La Plata-Ensenada
Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Prov. de Bs. As.
Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH)
Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CODESEDH)
Comité de Acción Jurídica (CAJ)
Familiares de Desaparecidos (La Plata)
Fundación Investigación y Defensa Legal Argentina (FIDELA)
H.I.J.O.S. (La Plata)
Liberpueblo
Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH)
Madres de Plaza de Mayo (La Plata)
Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH)
GAM
Grupo de Apoyo Mutuo
8a Calle 3-11 Zona 1
Ciudad de Guatemala
Guatemala debe apoyar la convención contra las desapariciones forzadas
A partir del próximo 19 de junio se inicia la primera sesión de trabajo del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (CDH-ONU), de la cual Guatemala es parte. Durante esta jornada de trabajo que se alargará algunas semanas, se discutirán asuntos de suma trascendencia para el respeto de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad.
Uno de esos aspectos, es el concerniente a la aprobación de la Convención para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, cuyo documento fue concluido el pasado 26 de septiembre por el grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas.
El voto guatemalteco es sumamente importante, porque es el país que tiene el más alto número de desapariciones forzadas en todo el planeta, no ha sido posible que se investigue uno solo de estos casos y lo mas reciente, es que existe el compromiso de parte de cuatro instituciones para investigar los casos de desaparición forzada, siendo estas:
Ministerio público.
Organismo judicial.
Procuraduría de los derechos humanos.
Comisión presidencial de derechos humanos.
Este gobierno cuenta una vez mas con la oportunidad de ponerse de lado de las víctimas, con una acción de esta naturaleza puede limpiar su imagen, que se encuentra bastante deteriorada debido al incremento en las violaciones a los derechos humanos y la protección que ha existido a favor de los terroristas que tanto dolor causaron en el pasado reciente a la población guatemalteca.
El GAM le hace un llamado público al Presidente de la República, al Ministro de Relaciones Exteriores y al embajador de Guatemala ante el CDH-ONU, para que vote a favor de la aprobación de la Convención.
Con esta convención existirá un instrumento que contribuya a erradicar del planeta un crimen tan aberrante como es la desaparición forzada.
¡JUNIO, MES DEL XXII ANIVERSARIO DEL GAM Y DE LUCHA A FAVOR DEL ESCLARECIMIENTO DE LAS DESAPARICIONES FORZADAS!
Guatemala 9 de Junio de 2006
1956 - JUNIO - 2006
...En los primeros días de junio de 1956 la Dictadura Militar secuestra y asesina a integrantes de la Resistencia Peronista
"27 EJECUCIONES EN 6 LUGARES, EN 72 HS."
HOMENAJE
14 Hs. OFRENDA FLORAL
a los fusilados
ESPACIO DE LA MEMORIA PLAZA CANAL SAN FERNANDO
Colón y Constitución
19 Hs. CINE DEBATE
OPERACIÓN MASACRE
Basado en el libro de Rodolfo Walsh con la presencia de familiares de integrantes de la resistencia peronista
TEATRO MARTINELLI LAVALLE 3021 - VICTORIA
(A tres cuadras de la Estación)
SÁBADO 10 DE JUNIO
¡ANTES Y AHORA, LA LUCHA ES UNA SOLA!
COMISIÓN POR LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA -- ZONA NORTE